Fiscalía estatal confirma que el reciente brote de violencia responde a un conflicto entre grupos criminales por el control del narcomenudeo en la capital y la zona centro-oriente del estado
Chihuahua.- Un repentino incremento en los homicidios encendió las alertas de seguridad en Chihuahua desde el 23 de diciembre, luego de que autoridades confirmaran que una lucha entre organizaciones del crimen organizado por el dominio de la venta de drogas está detrás de la nueva ola de violencia que impacta principalmente a la capital y municipios aledaños.
El fiscal general del estado, César Jáuregui Moreno, explicó que hasta antes de esa fecha la ciudad de Chihuahua mantenía una tendencia sostenida a la baja en los indicadores de violencia, lo que hacía inusual el cambio abrupto en las cifras. Sin embargo, precisó que la disputa por los puntos de distribución de estupefacientes generó enfrentamientos focalizados que rompieron con esa estabilidad. Municipios como Ojinaga y Aldama también han resentido este fenómeno, al formar parte de una misma franja estratégica para el tráfico local de drogas.
De acuerdo con el funcionario, este conflicto no está vinculado al tráfico de personas, una actividad ilícita que se desarrolla mayormente en Ciudad Juárez y en la franja fronteriza con Estados Unidos. En contraste, lo que hoy impacta a la región centro-oriente del estado es una pugna directa por el control del mercado de drogas, lo que ha derivado en ajustes de cuentas y hechos violentos entre células criminales rivales.
Jáuregui Moreno aseguró que la Fiscalía ya cuenta con líneas de investigación sólidas y que existen detenciones inminentes de algunos de los principales generadores de violencia relacionados con estos asesinatos. Estas acciones, adelantó, permitirán contener la escalada delictiva y recuperar los niveles de seguridad que se habían logrado antes de diciembre. “Estamos trabajando para volver a las estadísticas de descenso; el conflicto entre estos dos grupos es claro y estamos actuando para neutralizarlo”, sostuvo.
Las autoridades estatales reiteraron que la estrategia de seguridad se ajustará en función de la evolución del conflicto, con el objetivo de frenar el repunte de los homicidios y restablecer la tranquilidad en una de las zonas más importantes del estado.

