Chihuahua, Chih.— Marco Bonilla Mendoza reconoció diferencias dentro del Partido Acción Nacional (PAN), pero rechazó que exista una ruptura y aseguró que sus liderazgos acordaron mantener la unidad durante una reunión celebrada el viernes pasado. Según explicó, el compromiso fue colocar el proyecto para Chihuahua por encima de las aspiraciones a cargos.
El panista señaló que entre las responsabilidades de la coordinación que encabeza están fortalecer la estructura del partido y mantener la colaboración entre sus integrantes en todos los municipios del estado, más allá de la capital.
Al describir el encuentro, que se prolongó por más de tres horas, indicó que los participantes expusieron desacuerdos, enojos y frustraciones. Sostuvo que, después de abordar esas diferencias, coincidieron en continuar trabajando dentro de Acción Nacional.
“Por encima de los proyectos personales, por encima de los cargos está Chihuahua”, expresó.
En materia de seguridad, Bonilla cuestionó los resultados de los gobiernos de Morena y mencionó a Michoacán y Sinaloa, donde, según sus declaraciones, grupos delictivos exigen pagos a productores y propietarios de negocios. Afirmó que su oposición a que ese partido gobierne Chihuahua está relacionada con el temor de que esas condiciones se reproduzcan en la entidad.
Cuestionado sobre si lo mueve el miedo o la esperanza, respondió que ambos influyen en su actividad política. Además de su preocupación por la seguridad, señaló que considera posible mejorar las condiciones del estado mediante el impulso a la ganadería, las exportaciones agrícolas y la industria.
Por separado, este lunes 26 de octubre, el coordinador de los diputados del PAN en el Congreso local, Alfredo Chávez, también reconoció conflictos dentro del partido. Al referirse a la definición de la candidatura a la alcaldía de Chihuahua, llamó a los aspirantes a construir una agenda de gobierno y resolver sus diferencias, como parte de la preparación para las elecciones de 2027.
