
*Alfredo Chávez; presencia sin proyecto
*Maru premia a los que la traicionaron
*Las estatuas que adoran los de morena
__________
Chihuahua capital atraviesa un momento clave en la antesala para suceder a Marco Bonilla, mientras los programas sociales del Gobierno Federal se afianzan en las colonias y Morena avanza con un discurso crítico hacia los gobiernos locales, el PAN parece aún sin rumbo claro.
Es el diputado Alfredo Chávez, uno de los que ha manifestado su intención de competir por la alcaldía, ha comenzado a moverse en territorio más allá de su distrito, promoviendo los servicios de su Casa de Enlace en colonias como Santa Rosa, La Obrera o San Rafael.
Su activación territorial no pasa desapercibida, pero tampoco está exenta de interrogantes, aunque demuestra iniciativa y constancia, su estrategia deja la impresión de querer marcar presencia antes que articular un proyecto colectivo.
En un momento donde la ciudad necesita claridad, propuestas y firmeza frente al avance de Morena, la táctica de Alfredo Chávez podría quedarse corta si no va acompañada de contenido político más sólido y un liderazgo capaz de convocar.
**
También los panistas, pero en Ciudad Juárez, andan molestos porque la gobernadora Maru Campos ha mantenido un respaldo constante a personajes corralistas que en su momento la atacaron sin piedad, al lado del hoy senador morenista.
Por ejemplo, Ramón Galindo fue representante en Juárez, del entonces gobernador Javier Corral y se rodeó de un equipo conformado por Ulises Pacheco, Eddy Gutiérrez y Amparo Beltrán, quienes gozan de apoyo estatal en esa frontera, bueno, todos menos Ulises.
Eddy Gutiérrez está de interino en el Parque Central, pero con intensiones de quedarse de planta y Amparo Beltrán es la encargada de Comunicación Social de la Zona Norte, designada en el corto tiempo de Sergio Ramírez.
Los panistas juarenses se preguntan por qué Maru Campos ha dejado en la banca a muchos que la han apoyado desde que externó sus intensiones por la gubernatura, y ha apoyado a personajes como Ramón Galindo, Eddy Gutiérrez, Amparo Beltrán, Gabriel García Cantú, Luis Sigala, Austria Galindo, Oscar Ibáñez, y demás personajes apestados en la frontera.
**
La alcaldesa de la delegación Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, decidió retirar las estatuas de Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara del Jardín Tabacalera. Y con ello, no solo movió esculturas: agitó el tablero político. Su decisión provocó reacciones inmediatas de Claudia Sheinbaum y Clara Brugada, quienes criticaron el acto como una provocación ideológica.
La respuesta de Rojo de la Vega no se hizo esperar: “¿Por qué defienden a asesinos?”, preguntó. Una frase que, aunque incendiaria, tiene razón.
Desde el oficialismo, las estatuas se han defendido como “expresiones de lucha y resistencia”. Pero del otro lado, surgen cuestionamientos que no solo son sobre el pasado, sino sobre el presente: “Si eres violador o pactas con narcos, te protegen; si eres madre buscadora, te silencian”, lanzó la alcaldesa.
Las palabras circularon más rápido que cualquier comunicado oficial. Y mientras la discusión se enreda entre ideología, historia y narrativa, la pregunta permanece: ¿a quién le incomoda tanto su ausencia? Sin duda, a los de izquierda, a Morena…
