Detectan perro con gusano barrenador en Parral y un inusual caso en un gato en Chihuahua

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El gusano barrenador del ganado (GBG) ya presenta un caso activo en un perro de Parral, mientras que en Chihuahua capital fue confirmada la infección de un gato, una especie en la que la presencia de esta plaga resulta poco frecuente.

El reporte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), actualizado al 15 de agosto, contabiliza 96 casos activos en todo el estado de Chihuahua, distribuidos entre diferentes especies.

Entre ellos se encuentran cinco perros. Además del detectado en Hidalgo del Parral, existen casos caninos activos en Julimes, La Cruz, Nonoava y Rosales, con uno en cada municipio.

En la capital del estado aparecen tres registros: dos corresponden a bovinos y el tercero al gato infectado con gusano barrenador.

Este último sobresale por tratarse de una especie con pocos casos documentados en el actual brote. De los 756 casos activos contabilizados en México, solamente nueve corresponden a felinos y, salvo el detectado en Chihuahua, los demás se encuentran en entidades del sureste del país.

El informe sanitario no proporciona mayores datos sobre el gato, por lo que se desconoce el sector de Chihuahua capital donde fue localizado, las condiciones en las que adquirió la infección o su estado actual.

No afecta únicamente al ganado

Pese a su nombre, el gusano barrenador puede infestar a diferentes animales de sangre caliente e incluso a seres humanos.

La enfermedad es ocasionada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, que deposita sus huevos principalmente en heridas. Una vez que eclosionan, las larvas penetran en la lesión y se alimentan de tejido vivo, provocando daños que pueden agravarse rápidamente si no reciben tratamiento.

Entre las principales señales de alerta se encuentran la presencia visible de larvas, heridas que no cicatrizan, inflamación, dolor, irritación, mal olor y deterioro del tejido.

Ante la presencia de una lesión, la recomendación es mantenerla limpia y protegida, además de revisar periódicamente a mascotas y animales de producción. Si existen larvas o signos compatibles con una infestación, debe solicitarse atención veterinaria de inmediato y evitar intentar extraer por cuenta propia aquellas que hayan penetrado profundamente en la herida.

En el caso de las personas, cualquier sospecha de miasis requiere valoración médica.

La aparición de un caso activo en un perro de Parral confirma que la vigilancia no debe limitarse al ganado, mientras que la infección encontrada en un gato de Chihuahua capital amplía el registro de especies afectadas por el gusano barrenador dentro del estado.



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