La crisis del agua en Parral pone bajo presión a mandos medios y directivos del sector hídrico rumbo al 4º Informe de Gobierno
Parral.- Con un mensaje directo y sin matices, la gobernadora de Chihuahua advirtió que no habrá espacio para la ineficiencia dentro de su gabinete, especialmente ante el persistente desabasto de agua que afecta a miles de familias en Parral.
En medio de una gira de trabajo por el sur del estado, la mandataria estatal dejó claro que la permanencia en el servicio público dependerá estrictamente de los resultados. “Los funcionarios tienen que cumplir; quien no funcione, se va”, sentenció, al recalcar que su administración no tolerará omisiones ni falta de capacidad en áreas estratégicas.
El posicionamiento surge en un contexto marcado por la crisis en el suministro de agua, problemática que —reconoció— arrastra al menos cuatro años sin solución definitiva. Los constantes tandeos y el desabasto han generado inconformidad social, por lo que aseguró que ya existe coordinación directa con Mario Mata Carrasco, titular de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), para implementar una estrategia que atienda el problema de manera inmediata.
Campos subrayó que cualquier proyecto de inversión pública o plan de desarrollo para Parral perdería sentido si no se resuelve primero el acceso al vital líquido. Insistió en que la prioridad es garantizar el abasto regular antes de consolidar nuevas obras, pues el impacto social depende directamente de cubrir las necesidades básicas de la población.
La advertencia se produce a pocos días de la presentación de su cuarto informe de actividades, en medio de versiones sobre posibles ajustes en el gabinete. Además, el escenario político se intensifica tras iniciativas promovidas en el Congreso del Estado de Chihuahua que buscan establecer sanciones penales contra servidores públicos que incurran en negligencia frente al desabasto de agua, elevando la presión institucional sobre quienes encabezan la gestión hídrica en la entidad.

