Este domingo, aproximadamente 3,000 migrantes procedentes de países de Centroamérica, Sudamérica y África iniciaron una nueva caravana desde Ciudad Hidalgo, Chiapas, en la frontera entre México y Guatemala. El grupo, compuesto principalmente por familias con niños pequeños, tiene como objetivo cruzar México hacia Estados Unidos en medio de un ambiente de incertidumbre tras la designación de Donald Trump como candidato republicano para las elecciones presidenciales de noviembre.
El contingente planea avanzar lentamente, esperando cubrir unos 40 kilómetros desde Ciudad Hidalgo hasta Tapachula en su primer día de marcha. Según activistas, esta es la caravana más numerosa en meses, reflejando un persistente flujo de migrantes que desafía las restricciones y políticas migratorias en ambos lados de la frontera.
Carlos Izaguirre, un migrante hondureño en la caravana, expresó su preocupación por las posibles deportaciones masivas bajo un segundo mandato de Trump, contrastando con la política actual más abierta bajo la administración de Joe Biden. Otro migrante, Franco de Perú, destacó la determinación del grupo para llegar a Estados Unidos en busca de oportunidades laborales y apoyo económico para sus familias.
La migración hacia Estados Unidos ha sido constante a pesar de la pandemia y las medidas restrictivas en la región. En 2023, aproximadamente 324,000 ciudadanos de Honduras, Guatemala y El Salvador llegaron a la frontera sur de Estados Unidos, subrayando la persistencia de los flujos migratorios y las dificultades que enfrentan los migrantes en su búsqueda de mejores condiciones de vida.
