Ante las declaraciones realizadas por el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Domínguez, respecto de su renuncia a la militancia, la síndica Municipal de Hidalgo del Parral, Dalila Cliceria Villalobos Villalobos, fijó postura y rechazó los señalamientos de incongruencia, deslealtad, ambición y oportunismo formulados en su contra.
“Parral es más grande que cualquier partido político, más grande que cualquier dirigencia y más grande que los intereses particulares de unos cuantos”, señaló.
Villalobos sostuvo que frente a una diferencia política esperaba argumentos y no descalificaciones personales, al considerar que recurrir a ese tipo de expresiones también refleja falta de oficio político.
“El oficio político se demuestra escuchando, dialogando, construyendo acuerdos y teniendo la capacidad de aceptar que alguien puede pensar diferente sin convertirse por ello en enemigo o traidor. Los descalificativos no sustituyen a los argumentos”, expresó.
La síndica reconoció públicamente las oportunidades que recibió durante su militancia en el PRI, pero puntualizó que esa relación también estuvo acompañada de años de trabajo, territorio, esfuerzo, lealtad y resultados.
“Yo jamás he negado lo que el PRI aportó a mi trayectoria. Recibí oportunidades y las agradezco. Pero también entregué al Partido muchos años de mi vida, trabajo y compromiso. Las oportunidades recibidas no pueden convertirse después en una factura para exigir obediencia o silencio. La gratitud no significa subordinación”, afirmó.
Recordó que durante su trayectoria partidista participó en distintas organizaciones y responsabilidades dentro del PRI, estuvo presente tanto en procesos exitosos como en derrotas electorales y acompañó al Partido en momentos políticamente complejos.
Respecto de las afirmaciones relacionadas con la falta de acompañamiento partidista, Villalobos precisó que su señalamiento se refiere principalmente a su etapa actual como Síndica Municipal.
“No pedí protección ni privilegios. Pedí acompañamiento para ejercer con independencia una responsabilidad pública, fiscalizar, señalar y defender el trabajo que realizábamos en favor de la ciudadanía. Y en momentos en los que considero que ese acompañamiento era necesario, no estuvo”, puntualizó.
Sobre los señalamientos relativos a una supuesta falta de diálogo con la dirigencia estatal, señaló que la comunicación política no puede limitarse a esperar que los militantes busquen a sus dirigentes.
“Una dirigencia también tiene la responsabilidad de escuchar el territorio, atender a quienes representan al Partido y entender las señales de inconformidad antes de que una diferencia termine convirtiéndose en ruptura”, manifestó.
En relación con las especulaciones sobre candidaturas, acomodos o intereses políticos personales, Villalobos señaló que no participará en un intercambio de rumores.
“Mis razones están escritas, son públicas y las sostengo. Mi salida tiene que ver con una diferencia de fondo respecto del rumbo del Partido, de su identidad y de la manera en que se han privilegiado determinadas decisiones y alianzas. No necesito inventar una causa distinta”, afirmó.
También rechazó los cuestionamientos sobre su trabajo territorial y sostuvo que su trayectoria dentro del PRI está documentada a lo largo de años de participación partidista.
“Disentir no es traicionar. Fiscalizar no es soberbia. Pensar diferente no es deslealtad. Y retirarse cuando ya no se comparte el rumbo tampoco es ambición”, expresó.
Villalobos aclaró que su diferencia no es con la militancia priista, a la que reiteró respeto, afecto y gratitud, sino con una forma de conducción política con la que actualmente ya no coincide.
“Mi diferencia es con una forma de conducir al Partido. Ninguna dirigencia temporal puede confundirse con la institución entera y ningún militante tiene una deuda de obediencia permanente”, señaló.
Finalmente, consideró que ante la salida de militantes con años de trayectoria debería existir también un ejercicio de reflexión interna.
“Antes de descalificar, quizá habría que preguntarse por qué una persona que permaneció tantos años en el Partido decide irse. La autocrítica fortalece más que los insultos”, puntualizó.
Dalila Villalobos reiteró que continuará ejerciendo con independencia sus responsabilidades como Síndica Municipal.
“Defendí al PRI cuando fue fiel a sus causas y a su origen. Hoy sigo siendo la misma: firme en mis convicciones y convencida de que la dignidad y los principios no se negocian por intereses electorales”.
Y concluyó:
“No niego mi historia, no niego lo bueno y no niego a las personas con quienes caminé. Pero tampoco acepto que esa historia se utilice para exigir silencio. Me voy con la conciencia tranquila y con la frente en alto.
Porque Parral es más grande que cualquier partido político, la ciudadanía está por encima de cualquier dirigencia y los principios no están en venta”.
